Cre-Ser Cultural contra la Violencia Familiar

Para Cre-Ser Cultural la violencia familiar se conoce fuera de lo habitual o lo ordinario, cuando existe una gran ignorancia sobre que la familia puede llegar a ser el contexto social más violento. Esta violencia es virulenta porque ha ido a un ritmo muy rápido, de hecho, más que los accidentes automovilísticos, las agresividad sexual y los asaltos. Verdaderamente, la familia es el núcleo de violencia más sobresaliente de nuestra sociedad y que la constancia de los delitos, de esta forma, aumenta de manera considerable si se compara con generaciones pasadas, no quiere decir, necesariamente, que anteriormente su porcentaje  hubiera sido menor, sino que no se hacían denuncias como hoy en día, tal y como han demostrado varias investigaciones en las últimas décadas.


En el Código Penal de países como España (art. 173.2.) se conoce por violencia familiar los maltratos que se efectúan entre los integrantes de la unidad familiar nuclear, donde entre la víctima y el agresor existen vínculos: genéticos, legal, de convivencia, de dependencia económica y/o afectiva. Ahora bien, lo más constante es que la víctima tenga una posición de dependencia del agresor (como las mujeres, los niños y los ancianos). Pero, en la violencia filio-parental esa idea cambia (el agresor es un infante o adolescente que no llega a la mayoría de edad y que depende del todo de sus víctimas). De hecho, el agredido "es la persona jurídicamente obligada a dar cuidado y educación de su mismo victimario". Esto es, el agredido está legalmente obligado a convivir con su agresor hasta que éste sea mayor de edad, por lo que se aumenta la falta de protección a dicha persona.


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